Hola a todos,
Desgraciadamente hace una semana que Gerard se fué de nuestro lado, estaba embarazada de 35 semanas y con él se nos han ido nuestras ilusiones y nuestros proyectos. Teníamos tanto amor para darle que no entendemos por qué la vida le puede negar ese amor a nuestro pequeño. Él que no tiene culpa de nada, que no ha podido sentir nuestros besos. ¿Por qué a él? ¿Por qué a nosotros? ¿Por qué hace esto la vida?
Aún recordamos sus pataditas y los últimos besos que le dimos a través de la barriguita antes de que tuviera que dejarnos.
Como podéis imaginar estamos pasando la primera etapa de esta pérdida, suponemos que es la peor, aunque no nos consuela pensar que el tiempo todo lo cura. Estamos esperando los resultados de la necropsia como muchos de vosotros, nos han dicho que en mes y medio o dos meses los tendremos. Queremos saber pero tampoco es nuestro consuelo, nadie nos va a devolver a Gerard y eso es lo único que nos importa ahora mismo.
Un saludo,
Hola Sara,
siento muchísimo que Gerard se haya ido.
Realmente, como bien dices, la primera etapa es la peor. No hay respuestas que puedan calmar ese dolor tan intenso que te desquebraja por dentro. Una tiene la sensación de que va a morirse... y en parte desea morirse para poder estar junto a su bebé...
entiendo lo que dices de la necropsia... por mucha respuesta médica que te puedan dar... nada te devuelve a Gerard...
Sé que ahora estais en pleno dolor, pero te prometo que, auque te parezca imposible, poquito a poquito el dolor menguará y aprenderás a vivir sin tu nene. Aprendemos a relacionarnos de otra manera con ellos. Dista mucho de lo que uno imagina cuando va a tener un bebé. La misma expresión lo dice "tener", pero, nosotros, las familias de bebés-estrella, no "tenemos" a nuestros niños en brazos, los hemos de buscar en nuestro corazón...
Personalmente, me costó aceptar que mi nena no iba a vivir nunca en casa, que no iba a usar su ropita, que no la bañaria en su bañera, y que no la pasearia en el cochecito super xuli que teniamos para ella... pero no he renunciado a amarla cada segundo de mi vida. Le hablo, le explico cositas, le mando besitos al cielo, le pido fuerza cuando flaqueo... y ella está ahí. Siempre está. Nunca me falla.
No es la hija que imaginé. Porque en mi mente la diseñé mofletuda como yo, risueña, payaseta y mil cosas más... y resulta que es una esencia, un aroma... y he de conformarme con eso...
Un año después, la tengo totalmente integrada en mi vida de esta forma. Y la amo igual o más que si estuviera empezando a dar sus primeros pasitos...
Sara, mucha paciencia, mucha calma y mucho amor... es un camino lento, lleno de piedras y tormentas... pero vuelve a salir el sol... ya lo verás.
Os mando un abrazo cálido para estos dias tristes, y un besito dulce al cielo para Gerard.
Noelia.
Hola Sara, siento mucho tener que leerte por aquí,ya que eso significa que otro bebé se ha ido pronto,demasiado. Siento la pérdida de Gerard.
Mi niño Óscar murió a las 39 semanas de gestación,hace 4 meses y medio. Como bien dices,en estos momentos no tendrás consuelo,no lo hay,solo el amor hacia tu pareja y tb hacia Gerard te salva de la locura. Irremediablemente tenemos que pasarpor ese dolor profundo,oscuro,desgarrador. Hay que adentrarse en él y recibir a la rabia,el desconsuelo,la tristeza,todo eso es normal, y hasta diria "sano"
No,no es justo,no entiendo porque se tienen que ir así,sin poderlos ayudar,sin poderlo evitar. Yo sigo cabreada como una mona con todo,quizá mi nivel de ogro ha bajado un pelín,pero bah como decia en un hilo anterior me liaria a sartenazos como el 95%de la humanidad. Porque yo,porque nosotros? Y porque no esa mujer que trata con indiferencia a sus hijos o aquella otra que todo sieeempre le sale bien,sin esfuerzo! Porque! Es la eterna pregunta Sara, yo también sigo buscando respuestas a muchas preguntas.
Espero que poco a poco puedas ir estando un poquito más tranquila, aquí estaremos para poderte apoyar, escuchar...
Un abrazo
Muchas gracias por vuestras palabras, no imagináis el consuelo que nos dan.
Empezamos a sentir que a escasos dias de haber perdido a nuestro niñito, todo vuelve a la normalidad, sentimos rabia de esa normalidad, no queremos que todo sea normal, ya nada puede ser igual que antes, el 30 de enero cambiaron nuestras vidas y ya nada puede volver a aquella normalidad.
Recuerdo continuamente lo que hemos vivido en estos últimos días, como si fuera una pesadilla, solo que yo sé que no es una pesadilla, que ha pasado de verdad. Tengo grabada en mi memoria ese "Sara tengo una mala notícia que darte" de mi doctora, cuando nosotros estabamos tan ilusionados esperando ver ese día como se movía nuestro Gerard en la ecografía.
Recuerdo, como me explicaban todas las mujeres que habían tenido hijos " El parto es doloroso, pero cuando te ponen a tu niño en brazos, te olvidas de todo, sientes una recompensa tan grande..." Nosotros no hemos tenido recompensa, nuestra única recompensa fue poder besar a nuestro hijo sabiendo que allí ya solo quedaba su cuerpecito y que nunca más lo volveríamos a ver.
Hoy también ha sido un día duro, hemos recogido sus cositas para guardarlas, guardar lo que habías preparado para él, guardar el carrito donde deberíamos haberlo llevado de paseo, su ropita, su moises,... todas las cosas que ya nunca utilizará. Contrasta la imagen que esperabamos de todo esto, con la realidad que nos ha tocado.
También hoy hemos esparcido sus cenizas en el lugar que más bonito hemos encontrado, llevabamos unos días buscando el lugar perfecto y hoy mi marido ha visto en uno de nuestros paseos diarios por la montaña un abeto muy pequeño, sin duda como Gerard. Imaginábamos un momento triste y en cambio, se ha convertido en un respiro, hemos pasado unas horas sentados y disfrutando, sigue contrastando la imagen que esperabamos de ir a la montaña con él pero tenemos que resignarnos que nuestro Gerard es especial.
Un abrazo muy fuerte a todos y de nuevo gracias por vuestras palabras de apoyo.
Sara como siento que tu pequeño se haya ido también... que injusto. La primera etapa es la más dura, yo también creía que no podría vivir con tanto dolor, también he odiado la "normalidad", que rabia, que desconcierto, que soledad...
Aquí nos tienes para acompañarnos en este duro camino.
Un beso
Lo siento muchísimo Sara. No sabes lo que me duele cada vez que entro en el foro y leo que otros padres han perdido a su hijo/a.
Veo que lo estás afrontando como una campeona y, aunque los primeros meses son los peores, la rabia y el dolor penetrante inicial dará paso a un dolor más suave cada vez.
En mi caso el día 25 hará 5 meses que perdí a Adrián, tenía 27 días de vida fuera del útero y cuando te leo a tí o a otras mamás que también han perdido a sus bebés antes o en el momento del parto, me doy cuenta de la suerte que he tenido dentro de esta desgracia. Durante casi un mes pude disfrutar plenamente de mi hijo, pero fuera de eso creo que mis sentimientos y mi historia no es tan diferente a la tuya y a la de tantas mamás. También fue terrible llegar a casa sin él, tener que recoger sus cosas, despedirnos de nuestro hijo.... la rabia, el dolor, los por qués, no entender nada, el miedo, la tristeza...
Gerard tiene sin duda unos padres estupendos que han buscado el abeto más bonito para recodarle siempre. Los paseos por la montaña no serán nunca como los imaginabas, pero esta situación tan dura os enseñará a ver la vida de otra forma. Con el tiempo he pasado de sentirme una persona terriblemente desgraciada a sentirme una persona especial, ni mejor ni peor que los demás, pero especial por lo que nos ha tocado vivir.
Mucha fuerza y un beso enorme.
Muchas gracias de nuevo, por vuestras palabras de apoyo.
No te imaginas NRA lo dichosa que fuiste (dentro de nuestro dolor) por haber disfrutado esos días de Adrián, al principio pensaba si le tiene que pasar algo a mi pequeño mejor que le haya pasado antes de nacer, antes de vivir con él, porque siempre el sufrimiento supongo es mayor. Pero dentro de mi, sé que hubiera dado lo que fuera por tenerlo conmigo aunque sean unos días. Poder ver sus ojitos abiertos, escuchar su llanto, cumplir alguna de las ilusiones que hoy se han roto. Sé como he dicho que seguro sería más duro después, pero no puedo evitar igual que quiero que no se hubiese ido nunca, que al menos la vida me hubiese dejado disfrutar de él por lo menos unos días.
Espero algún día llegar al punto que me comentas de sentirme una persona especial, yo siento que tengo un hijo especial pero yo sigo sintiendome la persona más desgraciada, ahora que todo a mi alrededor empieza a llevar una "normalidad", veo que la gente se queja de cosas que... hacen que yo me sienta aún más desgraciada. Cuando veo que sus únicas preocupaciones en la vida son tan pobres para mi, me siento aún más desgraciada.
He descubierto aquí, que la desgracia no solo le ha pasado a Gerard, la desgracia esta cada día en la vida y esta vez le ha tocado a él.
Un abrazo muy fuerte a todos.